50 Preguntas frecuentes sobre marketing, comunicación y desarrollo de negocio para abogados
1. ¿Cómo empaqueto mis servicios para que sean más atractivos?
Pasando de vender horas a vender resultados con un perímetro claro. El cliente no quiere comprar tiempo, quiere resolver un problema y saber cuánto le va a costar. Cuando empaquetas, le das certidumbre, y la certidumbre se paga.
Define para cada servicio tres cosas: qué problema resuelve, qué obtiene el cliente al final y en qué formato lo recibe. Con eso puedes ofrecer diagnósticos, auditorías, paquetes cerrados o servicios recurrentes, en lugar de un presupuesto por horas que nadie sabe dónde acaba.
El formato recurrente merece atención aparte. Un abono mensual o un servicio continuado da ingresos previsibles a ti y tranquilidad al cliente, que deja de llamarte solo cuando ya tiene el problema encima.
Empaquetar también ordena tu oferta hacia dentro. Te obliga a decidir qué vendes exactamente y a qué precio, y a dejar de improvisar cada propuesta desde cero. Un servicio bien definido es más fácil de explicar, de vender y de cumplir. El paquete confuso, en cambio, espanta o se negocia siempre a la baja.