Saltar al contenido principal
Imprimir

1. ¿Cómo consigo que mis clientes me recomienden sin pedirlo?

Tabla de contenidos

Dándoles una experiencia que merezca la pena contar. La recomendación espontánea nace cuando un cliente queda tan satisfecho que hablar de ti le hace quedar bien a él. Tu trabajo es producir esa experiencia, no perseguir la recomendación.

Empieza por el resultado, que es la base. Sin un buen trabajo no hay recomendación que valga. Pero el resultado solo no basta: el cliente recuerda también cómo le trataste, si le explicaste lo que pasaba, si le hiciste sentir acompañado. Eso es lo que cuenta cuando habla de ti.

Pónselo fácil de contar. Si tu cliente sabe resumir en una frase qué hiciste por él y por qué fue distinto, te recomendará con esa frase. Si ni él mismo sabe explicarlo, no te recomendará aunque quiera.

Y mantén viva la relación después del encargo. El cliente que sigue recibiendo valor tuyo (un artículo útil, un aviso a tiempo) te tiene presente cuando alguien de su entorno necesita lo que haces. La recomendación es la consecuencia de hacer las cosas bien y de no desaparecer.

Es necesaria la suscripción para ver este contenido

Únete a nuestra lista y recibirás acceso a todos nuestros webinars en abierto

¡Muchas gracias! No olvides confirmar tu solicitud a través del email que acabamos de enviarte e inclúyenos en tu libreta de direcciones para no perderte nuestros mensajes.

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. Más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar