50 Preguntas frecuentes sobre marketing, comunicación y desarrollo de negocio para abogados
1. ¿Cómo consigo que mis clientes me recomienden sin pedirlo?
Dándoles una experiencia que merezca la pena contar. La recomendación espontánea nace cuando un cliente queda tan satisfecho que hablar de ti le hace quedar bien a él. Tu trabajo es producir esa experiencia, no perseguir la recomendación.
Empieza por el resultado, que es la base. Sin un buen trabajo no hay recomendación que valga. Pero el resultado solo no basta: el cliente recuerda también cómo le trataste, si le explicaste lo que pasaba, si le hiciste sentir acompañado. Eso es lo que cuenta cuando habla de ti.
Pónselo fácil de contar. Si tu cliente sabe resumir en una frase qué hiciste por él y por qué fue distinto, te recomendará con esa frase. Si ni él mismo sabe explicarlo, no te recomendará aunque quiera.
Y mantén viva la relación después del encargo. El cliente que sigue recibiendo valor tuyo (un artículo útil, un aviso a tiempo) te tiene presente cuando alguien de su entorno necesita lo que haces. La recomendación es la consecuencia de hacer las cosas bien y de no desaparecer.