Leo el artículo de El Confidencial de hoy sobre la caída en bolsa de Accenture y pienso en los despachos de abogados. Luego pienso en los consultores. Luego, para ser honesta, pienso en todos nosotros, los profesionales del conocimiento.
El artículo merece la lectura completa si trabajas en servicios profesionales.
La primera señal que me parece importante: el mercado castigó a una empresa con buenos resultados. Ingresos creciendo, margen mejorando, beneficio por acción subiendo. Y la acción se hundió más de un 17% en la bolsa de Nueva York. A la prudencia inversora le dan igual los resultados actuales. Está mirando el modelo que los produce. El mercado descuenta el problema antes de que aparezca en el balance.
El desglose que recoge El Confidencial sobre las nuevas reservas de negocio es la otra señal que vale la pena mirar. Los contratos nuevos de consultoría crecen. Los de servicios gestionados, el trabajo intensivo en personas y en proceso, caen. Los clientes están empezando a pagar de otra manera el trabajo que antes compraban sin discutir.
Accenture lleva décadas construyendo su modelo sobre trabajo de proceso a escala: grandes implantaciones, outsourcing masivo, equipos de cientos de personas facturando horas. Ese es precisamente el trabajo que los agentes de IA están en condiciones de absorber. No todo, no de golpe, pero suficiente para que el mercado lo descuente.
Los despachos no cotizan. La señal nos llegará cuando los clientes aprieten más los precios de lo que antes aprobaban sin preguntar o, sencillamente, internalicen porque también tienen la herramienta.
El artículo sigue también el hilo del talento, que es donde esto se vuelve más inmediato. La mecánica que describe en Accenture es una variante del mismo principio que usan los despachos con el capital aportado, la compensación diferida y la participación futura. El mecanismo funciona en un sentido. Cuando el activo cae, o cuando el socio percibe que el modelo tiene un problema a cinco años, los primeros en hacer las cuentas son los que tienen más opciones: cartera propia, reputación, edad para elegir sin urgencia. El artículo nombra quiénes se fueron y adónde: las Big Four están usando la brecha de retención para reforzar áreas donde también compiten, directa o indirectamente, con los despachos.
Ahora viene lo que tenemos que pensar.
¿Qué porcentaje de tu facturación viene de trabajo que la IA podría hacer a una fracción del coste? Si ese número es alto, tienes un problema de modelo. Si es bajo porque lo tuyo es criterio, diseño, supervisión, relación, tienes algo que defender.
Esa pregunta me la tengo que hacer también a mí misma. Los que hacemos consultoría de negocio para despachos no estamos en la misma categoría de exposición que Accenture, pero tampoco estamos fuera de la conversación. La distinción entre trabajo de proceso y trabajo de criterio aplica a todos los servicios profesionales. También a los que asesoramos a quienes tienen el problema.
El Confidencial dice que las firmas con una capa de consultoría estratégica resistirán mejor. Las que dependen del volumen de mano de obra, peor. La condición es que esa capa estratégica sea real, no declarada.
Todos nos creemos irremplazables.
Con los resultados que publicó y la caída que sufrió en bolsa, Accenture ilustra algo que conviene tener claro: buenos resultados no protegen si el mercado ha decidido que el modelo tiene un techo. Los despachos no reciben esa señal en tiempo real. La reciben en forma de presión en los honorarios, de socios que hacen cuentas y de clientes que ya no llaman.
El tiempo que da no cotizar puede usarse para prepararse. O para convencerse de que no aplica.

Socia directora de Mirada 360.
Licenciada en Derecho por la Universidad de Buenos Aires y con un Máster en Comunicación Corporativa por la Universidad Complutense de Madrid, se dedica exclusivamente al marketing y comunicación de despachos de abogados desde Mirada 360, donde combina su experiencia como abogada con más de 15 años asesorando a firmas en sus planes de desarrollo de negocio, marketing estratégico, comunicación y marketing digital.



